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jueves, 1 de marzo de 2012

Maquiavelo siempre presente. Emblema de la ciencia política.

Nicolás Maquiavelo es quizá hoy en un día uno de los teóricos cuyas obras revisten mayor vigencia. La lectura de El Príncipe puede ser una toda experiencia en su reflejo de la actualidad.

Este tratado de doctrina política fue escrito por Maquiavelo en el año 1513 durante su confinamiento en San Casciano ante la acusación de haber conspirado contra los Médici. El autor se lo dedicó a Lorenzo II de Médici, duque de Urbino, y se convirtió en su mayor obra. La fuente de inspiración del escritor para la elaboración de esta doctrina lejos estuvo de la imaginación y cerca de la realidad. Maquiavelo escribió El Príncipe bajo una perspectiva histórica e ideológica. Republicano confeso, el autor le dio forma a su obra en la cuna del renacimiento, la ciudad de Florencia, dónde ejerció funciones diplomáticas.

El factor clave de esta doctrina es el “realismo” que le imprimió a la ciencia política. “Porque hay tanta diferencia entre lo que se vive y cómo se debería vivir”, dice El Príncipe. Con el fin de lograr una realidad posible, el autor esgrime una serie de máximas funcionales a lograr la exitosa gobernabilidad de un “príncipe venidero capaz de generar su propio poder”.

• La virtud surge como uno de estos parámetros.

• ¿Qué es la virtud para Maquiavelo? Un político sólo podrá ser virtuoso si cuenta con la “ayuda de la fuerza”, factor determinante para ser exitoso.

• Así, debe contar con el carácter suficiente para tomar la decisión requerida y además implementarla, para lo que se necesita también la capacidad de coerción.

• En este marco, liga la idoneidad de gestión con el autoritarismo, ya que cuando se es tolerante puede suceder la libertad, tanto de las personas como de los hechos.

• Ser temido, es una herramienta eficaz para el poder según Maquiavelo. Este fenómeno es visible en la Latinoamérica actual, en donde la concentración de poder y la coerción hacia quien o quienes manifiestan una opinión contraria al Estado es notable.

El caso de la relación entre los medios y los gobiernos, es un claro ejemplo. El gobierno ecuatoriano, presidido por Rafael Correa aplicó duras penas por “delitos de opinión” contra el periódico El Universo. La argumentación no disimuló la ofensiva contra la prensa “el diario está ejecutando dos visiones autocráticas simultáneas de aquella idea del poder como un coto conquistado“.

En otras palabras, la prensa debe ser monitoreada y sancionada si no es funcional a los objetivos del gobierno.

Pero, la situación no se limita a Ecuador. Según el estudio anual realizado por Feedom House, “Libertad de Prensa 2011: Un informe global sobre la independencia de los medios”, Latinoamérica es la región que ha reunido el mayor número de países catalogados como no libres desde el 2006. Los medios de Argentina, Bolivia, Ecuador Venezuela y Cuba son los principales protagonistas de la censura o coerción estatal, directa o indirecta.

Estrictamente, vinculado con el autoritarismo, Maquiavelo también le aconseja a los príncipes que sean “amados y temidos simultáneamente”. El miedo es uno de los mayores motores para la sumisión, y a la hora de elegir una cualidad, el autor opta por “ser temido” .En el momento de una revolución, el pueblo puede que se olvide del amor, pero el temor siempre lo perseguirá“, afirma El Príncipe. Entonces, a mayor temor menos serán las probabilidades de perder el poder.Precepto que reinante durante las dictaduras militares latinoamericanas. La sociedad temía y optaba por callar ante el horror de las consecuencias. Pero, no siempre el miedo está en los extremos.

Las sociedades pueden entrar en pánico ante una situación de posible cambio. “Es mejor malo conocido que bueno por conocer” dice el dicho y hoy es tendencia. Los gobiernos de carácter paternalista que dominan el escenario latinoamericano, provocan en los ciudadanos esa sensación de temer que un presidente distinto podría ser peor. Efectivamente, el miedo a la diferencia es una herramienta eficaz de los Estados para gobernar y no perder poder.

Pero, las máximas del El Príncipe no sólo se aplican a la política. La economía es parte significante de la teoría. “La economía del miedo”, es un libro escrito por Joaquín Estefanía que retrata como hoy Europa es protagonista a partir de la crisis del “triunfo del temor” entre sus gobernantes ¿A quién temen? A los grandes entes financieros mundiales, a los que marcan el ritmo económico mundial , al mundo de las finanzas que parece haberle ganado la pulseada al de la política.
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